lunes, 19 de mayo de 2008

4 Fantasma

“Soy un fantasma que quiere morir, debatiéndome en un mundo de amor y odio pero solo tu recuerdo me mantiene viva, pero quiero desaparecer”
Leía atentamente esa nota, aun no podía creer que se fuera y me dejara sola con un problema que ahora si se salida de mis manos, aun frágil por el intento de suicidio pero más por su partida estaba acostada en la cama, con las inminentes miradas de mi madre de como trataban de buscar en mis ojos y en mi cuerpo que fue lo que paso realmente, sus preguntas ya no aquejan todo el día, desde cuando llegamos del hospital alrededor de una semana, ella creer que mi falta de interés por mejorar mi situación de salud es debido a la depresión, pero lo que no sabe realmente es que estoy así por no escuchar su voz y no tener ese aroma a él, como recuperar las fuerza para algo que ya no está?
- Qué pasa? Dime que es lo que te pasa?- dice mi madre en el tono de preocupación digno de ellas
- Tan solo cosas que ya no tengo que me hacen perder el sentido de vivir, algo que tuve y ya no está, pero lo peor es que no sé cómo encontrarlo de nuevo-.
Sabía perfectamente que ella no me entendía lo que le decía, tal vez porque nunca ha entendido mi mente como es debido, a alguien que está perdiendo la razón poco a poco, dejándome consumir por mi mayor enemigo, ella cree que pasara y que seré la misma chica que he sido siempre, pero ya nada será igual y mi vida se dividió en dos desde el día en que Nicolás apareció en la biblioteca. Tratando de salvarme la vida creyendo que la mejor solución eran regresar a mi cuando todo estaba mal y en realidad todo ya no era igual desde el momento en que decidió cambiarlo todo, tal vez debería odiarlo por hacerme daño, por romper la promesa de no hacerme sufrir y dejar que todo eso que me aquejaba él lo manejara, eso era lo que yo creía.
Como buscar a alguien que no conoces o a alguien que sabe perfectamente cómo eres y como trataras de buscarlo, ¿cómo encontrar a alguien que no quiere ser buscado?, todas las dudas que cualquier persona se puede imaginar las tenía en mi mente maquinaba miles y miles de formas para hallarlo, una solución que pondría en riesgo todo era una de las pocas que se me ocurría pero sabía que si sobrevivía de nuevo no me lo perdonaría, miraba al techo buscando soluciones, mirando posibilidades e infinitas formas de llamar su atención sabía que estaba sintiendo todo esto pero el problema es que no me puede escuchar, entonces creo que la pregunta es ¿ si todo esto lo está sintiendo porque no regresa?.
Cuando mire de nuevo el reloj eran las tres de la mañana de un día que no me acuerdo, desperté de mi poco sueño que hace mas de tres semanas que no tenia, cada día es peor la angustia de sentir de nuevo su olor y su voz, pero aun no podía ni pararme de la cama a causa del debilitamiento por la falta de comer y por el insomnio, mi madre desde el día en que le dije que perdí algo que no puedo encontrar ya no me hace preguntas y eso en verdad es aliviador así no me hace sentir de nuevo esas malos sentimientos por haber hecho que él se fuera, todos los días me culpo de lo mismo de cómo fui tan estúpida de dejar ir lo único que me amaba y que yo daba la vida por él, tal vez las ganas de morir sean mas fuertes que mi amor por él, pero Nicolás puede ganar una batalla que no está del todo perdida , él que todo lo sabe sobre mi tiene la solución a ese problema, pero tal vez aun no sabe cómo aplicarla efectivamente , lo primero que hizo dio pie para realizara por lo que mucho años e postergado y que tan solo necesitaba un motivo más para no seguir, en ese momento despierto de mis pensamientos cuando tocan a la puerta, miro el reloj de nuevo y eran las ocho de la mañana:
- Hoy tampoco se piensa levantar, lleva así tres semanas y es hora que salga para que cambie ese semblante que tiene, para que salga y se quite esa tristeza que lleva en los ojos, para que vuelva a vivir- me decía mi madre en un tono crudo que usaba desde hace dos semanas desde que no le respondí la pregunta que me hizo
- No hoy tampoco me levanto porque no tengo motivos, la tristeza solo me la quita él y las ganas de vivir hace mucho tiempo que no las tengo- le dije, me mira con una crudeza muy digna de ella
- Y entonces que piensa que entrara por la puerta en este momento, o que llegara mañana, ese tipo aun no se ha dado por enterado de lo que paso, de cómo está usted y de cómo todos nos sentimos por algo que no sabemos
- Lo sabe madre lo sabe, pero yo fui quien arruino todo como de costumbre, pues bien si tanto es el problema en que me pasa se lo diré es simple madre, me canse de vivir me quiero morir, contenta-.
Me mira con una cara de horror y de preocupación creyendo que lo que escuchaba no era verdad, de cómo una hija de ella se podía quitar la vida porque no la quería, si así piensa ella siempre ha querido que sea lo que ella nunca fue y no quiere que viva mi propia vida sino la que ella elija para mí, como si yo no tuviera ese derecho, tal vez es uno de los fuertes motivos para no seguir con una vida que no es mía si no de ella, de mi madre. Traía en sus manos el desayuno que cada mañana me lleva a la cama, y aun negándome a salir de la habitación a ver como la gente me mira como un extraño ser el cual quería terminar con su existir, mi madre me entrega de mala gana la comida se le recibo como siempre esperando a que ella salga, la dejo a lado de mi cama para cuando más tarde me pare al baño la bote algo que no pruebo desde hace varios días, ya que no tengo apetito y mucho menos darle fuerzas a mi cuerpo de pensar aun más fuerte en él.
Llego la noche inclemente y mi sueño aun no estaba presente, sentada en la cama mirando mis manos y la cicatriz que se iba formando donde atrás había estado el cuchillo, pensaba en Nicolás cada vez que las sentía en mis dedos y las veía sobre mí, era la estúpida manera de recordar la última vez que lo vi, me recosté por completo en la cama mirando hacia el techo cuando todo empezó a cambiar de repente, todo estaba iluminado de nuevo y unos fuertes rayos de sol me llegaban a la cara me pare de repente a ver qué era lo que sucedía y a los pies de mi cama estaba una sombra, respire profundamente y sentí su olor pero con un sentimiento nuevo, era su olor pero algo distinto, de inmediato reacciono y corrí hacia él pero algo me detenía era como si fuera una prisionera en mi cama y el fuera mi carcelero, esperando su voz decirme lo que quería escuchar hace mucho tiempo desde que lo vi alejarse en el hospital pero no me decía nada y su olor era muy diferente pero de alguna manera era de él.
- Mi bella Marilyn , no sigas como vas, no me volverás hallar- me dijo en su hermosa voz
- No no solo quiero que estés junto a mi
- Escucha no me queda mucho tiempo, recuerda que te dije que mi demonios son peores que los tuyos, me están consumiendo, solo sálvame de mi mismo
- Nicolás lo siento lo siento pero quédate quédate -

Entonces lo vi desvanecerse en una oscuridad repentina, los rayos de sol se desparecieron junto con él y entonces puede correr hasta los pies de mi cama, para cuando me di cuenta estaba en la cama sentada gritando en aquel momento me di cuenta que solo fue un sueño y muy mal sueño
- Por Dios que pasa?- me decía mi madre en un tono de agitación a causa que tuvo que correr a ver qué era lo que me sucedía- escuchamos el grito
- Nada madre nada solo que fue un horrenda pesadilla, quiero estar sola-
Mi madre entendió que lo mejor era dejarme sola para que me recuperara de mi mal sueño, entonces comprendí tal vez no lo era del todo, era un mensaje y que llego a mí en forma de alerta, de cierta manera ame ese sueño, ame verlo; así sea entre sombras con un olor distinto sea como sea lo escuche de nuevo. Lo que me preocupaba a hora que estaba en mayor calma y con una pequeña tranquilidad en mi interior era lo que en exactitud le sucedía Nicolás y era bastante aterrador pensar que se estaba muriendo como yo lo estaba haciendo, o que tenia la solución en mi manos como él la mía, caminaba de lado a lado por toda la habitación mirando siempre el lugar donde en mi sueño estaba parado, maquinando y pensando donde encontrarlo de nuevo si quiere que lo encuentre imagino que dejaría pistas que dejaría algo donde encontrarlo, entonces comprendí que mi único enemigo en este momento era el tiempo decidí tomar medias en el asunto y de inmediato me senté en el escritorio a revisar los sitios en los cuales desde hace un año habíamos visitado, en aquel momento me di cuenta que eran muchos y que todos no los recuerdo.

La mañana llego rápida muy rápida para cuando necesito que el tiempo trabaje a media marcha, me levante de mi sitio de descanso pensado en un solo lugar en un solo sitio donde podría estar aunque en verdad sería muy fácil si lo encuentro en ese sitio, tal vez en la desesperación de no morir lo pueda encontrar más fácil era tal vez una garantía que tenia pero que no era el todo seguro, a pesar de mi debilitamiento me levanto de la cama camino hacia el baño para arreglarme para salir por toda la cuidad en su búsqueda, cuando salgo de mi habitación miro por última vez el reloj entonces eran las siete de la mañana, la hora perfecta para salir y revivir el día en que mi vida se dividió en dos
- Como así va a salir así como esta, ya se miro a un espejo parece un fantasma - me dijo mi madre cuando me vi abrir la puerta
- Si tengo que salir a buscar algo
- Y a donde sí se puede saber?
- Si a la biblioteca
Cuando le dije el sitio con un tono aun más fuerte que el que tenía desde el hospital me miro con cara de alivio, pensó que ya todo estaba mejor no del todo pero bien para que ya al menos tuviera una mejor voz, me miro al espejo antes de salir del todo de la casa y sinceramente parecía un fantasma, tenia ojeras impresionantes y una cara fúnebre que ni se diga, aun así salí en búsqueda de Nicolás estuviera como estuviera, quería encontrarlo y así sabría que ya todo estaría mejor.
Repetía aquel día casi con exactitud, la única diferencia era que no llovía, tome por suerte el mismo bus en que me fui aquel día todo iba perfectamente todo iba encajando igual a ese día, cuando llegue a la biblioteca lo primero que hice fue buscarlo o esperar que me hablara, lo cual nunca sucedió, entonces subo las escaleras en espiral infinitas para mi mente pero leves para mi cuerpo, subía cada una de ellas con una calma no muy apropiada para la ocasión pero con la expectativa que me encontrara en ellas a él. La biblioteca no estaba como ese día, lo recuerdo perfectamente a causa del gran impacto que me genero ese día y el sitio, busque los mismo libros que esa fecha y la misma mesa en donde hablamos, revise cada uno de los libros en búsqueda de algo pero no había nada, mire las sillas las mesas todo absolutamente todo entonces recordé que era lo que me hacía falta.
- Señorita disculpe literatura
Le dije a una chica no muy guapa, me señalo el fondo de la biblioteca, camine muy deprisa para mi débil cuerpo y busque en los estantes todos los libros que había leído, y entonces halle el principal el que inicio tal vez toda esta locura, era el mismo que el tenia en sus manos era el mismo que leí era ese libro llamado “Demian”, corrí hacia la mesa para ojear los libros en búsqueda de un numero marcado o de un sitio escrito entre hojas, empecé con lo de Capote, después con los de Anne Rice, luego los de Meyer, Edgar Allan Poe, en cada uno de ellos no halle absolutamente nada solo quedaban los de Herman Hesse revise el resto y por ultimo deje el de Demian, al abrirlo sentí su olor y eso me lleno aun mas de esperanzas, lo ojee muchas veces y en algunas partes encontraba lo típicos rayones que tienen los libros de biblioteca, cuando en una hoja veo un papel:
“Mi bella marilyn, para cuando leas esta nota espero que no sea muy tarde, si muero no te culpes cúlpame a mí por no salvarte de otra manera la vida por no contarte de mis demonios, son más fuertes que los tuyos ya que tengo los tuyos y los míos, no te busque porque no es debido, ahora te toca a ti solo espero que me encuentres antes que ya no este, recuerda que las respuestas están hay solo no dejes nublar la mente”
Recuerda que te amo y que siempre serás parte de mí
Nicolás

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