Hace más de un año que no siento su aroma pero sé que está en mi, sus ojos lo veo entre sueños y su cabello siempre lo siento sobre mi hombro, cada día desde que se fue los cuento como años de su partida, pero es inevitable pensar que por mi bien él esta donde siempre debió de estar, pero lo que él ya sabes es que en verdad nunca debió regresar a mi, siente lo que yo siento vive lo que yo vivo y sabrá que la decisión que tome es la mejor para los dos, igual en algún lugar del infinito camino oscuro trataremos de vernos anqué parezca imposible porque es parte de mi, le jure que nunca lo odiaría y hasta hoy que estoy sentada en la punta de la cama lo he cumplido, pero llego un momento de mi vida en que ya dije no mas y me odio a mi misma por permitir que ese fatídico día llegara, él con su dulce voz encantadora desde el fondo de mi ser me dice que no lo haga pero ya es inevitable, fueron más fuertes las ganas de dejar de vivir que el amor hacia él, tal vez porque el primero lo tenía desde hace tiempo.
Sentada en la mitad de la cama donde desde hace un año me siento a hablar con él, me encuentro como de costumbre tratando de excusarme desde antes por lo que voy hacer, lo peor aun no es lo que hare sino que él no me deje hacerlo sabiendo que él se irá con migo hará lo imposible por no recorrer el camino tormentoso que debí hacer desde hace mucho tiempo, mientras tanto en mi manos tenia aquel papel que dejo en su partida:
“cuando estamos en armonía con nuestros demonios, estamos en armonía con el universo”
Nicolás
Suspire profundamente al leer de nuevo la nota, la he leído miles y miles de veces y aun no logro encontrar la fórmula mágica para estar en armonía con mis demonios, a pesar de que uno de ellos este locamente enamorado de mí y yo aun mas de él, impulsada por los recuerdos y la melancolía que suele dar la depresión, me levanto de la cama para caminar alrededor del la habitación.
Caminando por toda la habitación desconocida por mis temores y por el estado de ánimo me detengo en el espejo, aun tengo sus ojos en mi, aquel brillo tan especial de él aun lo tengo en mi, sigo mi camino por la habitación buscando una solución que logre eliminar la principal, pero las soluciones simplemente están acabadas, la mayoría porque ya las probé y no funcionaron y las demás porque no son la mejor de las soluciones, pues bien ahora llego el momento de dejar atrás todo y de ir a un lugar mejor.
En ese instante corro hacia la cama, tomo de encima de ella un cuchillo, con un filo ideal para una persona suicida para simplemente acabar rápido con la vida, lo tomo con mucha fuerza y su frio inexplicable entra en mi ser, tal vez fue muy rápido o así me pareció, todo el frio entro desde mis muñecas hasta donde en verdad deje de sentir entonces tomo de nuevo el cuchillo y realizo lo mismo en la otra muñeca pero esta vez el frio ya no fue tan atroz, a los pocos instantes empecé a perder conciencia y ya todo no lo veía como era realmente, a causa de las profundas heridas empiezo a perder mucha sangre y por ello también pierdo el equilibrio, cuando empiezo a caer algo me detiene:
- Lo prometiste, como no lo cumpliste-
Me decía la melodiosa y bella vos de él, la de mi demonio, la de mi amor Nicolás, igual como la recuerdo igual como debe de ser desde que se fue solo que ahora no está en mi cabeza sino en mis oídos en frente de mi sosteniendo mi cuerpo ya medio muerto entre sus brazos con su aroma tan fuerte, sus cabellos sobre mí, y sus ojos llenos de preocupación con su esplendido brillo de amor
- Que haces aquí? Como lograste salir?- le dije con un tono bajo muy bajo
- Tratando de salvar lo único que amo, tratando de hacerte cumplir lo que me prometiste-
- Tal vez ya sea demasiado tarde, igual perdón por no poder sobrevivir y dejar que todo acabara con mi vida-
- Por ahora no es tiempo de disculpas solo tienes que vivir-
En ese instante me levanta del suelo, trataba de ver que era lo que pasaba y veía todo lleno se sangre incluso el con su ropa negra colmada de mi ser liquido, sentía que todo ya no existía y su olor aun más fuerte, él con un paso largo y rápido mucho más que el de costumbre salimos de mi sitio de fatídico, todo cambio cuando entramos a un sitio ya no tan cálido como mi habitación, en ese instante perdí por completo el conocimiento
- Despierta, es tipo de empezar de nuevo si lo deseas- me decía su cálida voz
Al abrir los ojos me di cuenta que estaba en una cama diferente a la mía y un olor espantoso, entonces de inmediato entendí donde me encontraba, ya sabía que no estaba en el camino oscuro no navegando en un mar de sueños
- Porque me trajiste aquí, a un hospital, no se podrías a verme dejado morir
- Sabes que no puedo permitir eso, es algo que me pides imposible hacer
- Tal vez, pero igual lo sabías desde hace mucho que esa batalla ya la tenía perdida, que es más fuerte mi deseo de morir que el amor por ti
En ese instante se retira de mi cama con una velocidad impresionante, me mira de una manera no muy grata y la cual me estremeció todo, era como una de rabia, de odio, de desilusión, de amor:
- Ahh ¡maldita sea!, porque siempre tienes ese malévolo pensamiento de querer morir cuando lo tienes todo para seguir
- Como me pides que no lo sienta si tu sabes que desde muy pequeña no le vivido, siempre he tratado de dominar ese infernal deseo pero es imposible, todo lo que hecho, todo lo que he dejado de sentir , todo lo que dejado atrás o quieres que te recuerde cual es una de ellas
- Por supuesto que no, yo lo sé todo lo sé, pero la rabia que siento por lo que haces es muy fuerte
- Solo te digo no me des motivos para odiarte
- Tal vez debería dártelos para que te des cuenta que es lo que haces
Me miro profundamente, aun veía la desilusión en sus ojos y sobre todo el temor a perderme, pero como calmar ese deseo de morir cuando no hay mas salidas sino la muerte? Como lograr vivir junto a él sin hacerme más daño cuando tengo motivos o peor aún tengo la fuerza para hacerlo
- Nunca debiste de regresar, creías que era lo mejor para mí pero en verdad fue peor, saber que estas en mi pero no fuera de mi es una tortura, pero tú con el orgullo que tienes no te diste cuenta de todo eso y me dices que sabes lo que yo sé, entonces dime, tan solo dime si no te diste cuenta de todo eso, o si no escuchaste cuando desde antes te pedía perdón, o desde cuando tengo ese afán de morir, no ¿verdad?, entonces no me critiques algo que tu sabias que tarde o temprano pasaría
- Si lo sabia pero tenía la estúpida esperanza que nunca en verdad pasaría
- Tan solo me diste motivos para hacerlo, no te juzgo solo te digo el error que cometiste al dejarme de nuevo sola con todos los problemas que tengo
- No te deje sola y lo sabes, no me culpes de tus actos de tus estúpidos actos
- No lo hago no lo hago, solo te digo lo que siento y de porque lo hice, lo único que quiero es tenerte por fuera de mi porque por dentro ya te tengo, sabes que te amo y es suficiente para que este fuera de mi
Me miro muy pero muy diferente a como él lo hacía, sus ojos no tenían el brillo fuerte y su aroma cambio de repente como un camaleón que se camufla y esta a la defensiva, camino hasta a mi muy despacio como haciendo infinito algo que se hace en corto tiempo, se sentó a mi lado y me tomo de mis manos lastimadas, me miro de nuevo a los ojos como tarándome de decir algo que sus labios no pueden articular, pasaron minutos y minutos y el continuaba así en ese estado de hibernación mental con migo entonces rompo el silencio con una pregunta
- En qué piensas? No me gusta verte así, parece que te pierdo
Entonces en ese instante en el que espero mi respuesta se levanta apresuradamente, suelta muy sutil mente mis manos, me cojeé el mentón con sus cálidas manos que nunca olvido y su respiración era muy agitada para ser un demonio, su olor diferente pero fuerte acerca sus labios a los míos, y siento de nuevo el loco amor por él ese algo inexplicable como la primera vez que me beso, salió fuertemente de la habitación, al darme cuenta corrí tras él, pero como siempre fue más rápido que yo y cuando trate de cruzar el lumbral de la puerta me caí a causa de mi debilitamiento, en aquel momento vi como sus pies se alejaban de mi apresuradamente, como mi amor se iba y giraba en una esquina. Al levantarme busque por todas partes una nota, busque por todos los sitios de la habitación pero no encontré nada, entonces comprendí que perdí al amor de mi vida y que ahora si me moriría.
jueves, 15 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)




No hay comentarios:
Publicar un comentario